En esta última semana de agosto he leído mucho sobre reseñas y opiniones, uno de los temas más manidos en blogs literarios y en el que yo misma hice una breve incursión con «Lectores destroyer». Pero lo que me ha llamado la atención es la constatación de algo que me negaba a creer. Que los críticos profesionales cobren es algo lógico, y por tales me refiero a los que trabajan en medios de comunicación (prensa, radio, televisión) para hacer precisamente eso, reseñar libros. Que estos tienen sus compromisos con las editoriales...

Comentar novelas de autores consagrados siempre me da repelús. No me considero una experta, y tanto si me gustan como si no, me parece atrevido entrar a valorar lo que los expertos ya han sentenciado. Y si encima el autor es un Premio Nobel, todavía más. Pero he leído dos libros de un mismo escritor que me han llamado mucho la atención y aquí estoy. Se trata de dos novelas de Mario Vargas Llosa que pueden encuadrarse en el género erótico, ahora que está tan de moda. Por cierto, ya será...

A veces tengo la sensación de que los que escribimos y los lectores vivimos en mundos diferentes. Y me refiero a los lectores puros, los que no escriben ni reseñan (que en cierta forma es una aproximación a la escritura), porque lectores creo que lo somos todos. Los escritores nos podemos pasar horas debatiendo si somos buenos o malos escritores, como si fuera algo que uno pudiera dilucidar de forma objetiva de su propia obra, o incluso si somos escritores o no lo somos, mientras que los lectores por lo general...

Pues sí, me tocó, me piratearon. Hablar del «pirateo» (prefiero no andarme con eufemismos largos y retóricos para llegar al mismo concepto) es meterse en un jardín peligroso porque levanta pasiones a favor y en contra, y las posturas están muy radicalizadas. Yo tenía mi opinión formada sobre el asunto desde hacía tiempo y de hecho escribí varios artículos sobre el tema. Nunca estuve a favor del canon digital ni del cierre de webs por nadie que no fuera un juez y con pruebas de delito, porque me parecía que era...

Hace unos días tuve una reunión con amigas de toda la vida, de esas que siempre están ahí, y cuando llegué a casa solo pude sentarme al ordenador a escribir. Todos dormían, era muy tarde, pero no pude evitar sentarme a escribir. ¿Por qué? Porque cuando estoy tan inundada de sentimientos no puedo dormir sin vaciarme, mi mente bulle, mi corazón explota y necesito dejar salir esa fuerza por mis dedos. Vosotras sabéis quienes sois, así que no lo diré para preservar ese necesario anonimato, pero esto necesitaba escribirlo para...

La demagogia y la cortedad de miras están a la orden del día. Mucho he leído esta semana en cuanto a lo inapropiado de las celebraciones futboleras, por muy hito histórico que fuera, cuando España va a la deriva y además, precisamente en ese momento ardían las tierras valencianas con una virulencia pavorosa.  Pero no ha sido solo esta semana. Lo mismo pones una foto de una fiesta y te dicen que en Uganda la gente se muere de hambre; o se dicen cuatro tonterías y te hablan de desahucios, echándote...

Hará cosa de un año y medio escribía un artículo en mi columna semanal del periódico bajo el título de «La envidia». En los últimos tiempos me ha venido a la cabeza en innumerables ocasiones por razones distintas a las que entonces me lo inspiraron, pero el fondo es el mismo y no me resisto a ponerlo aunque no es en referencia a nada en particular sucedido esta semana. No vayamos a ponernos a investigar qué fue lo que pasó. Siempre se ha dicho que uno de los males endémicos de...

Después de leer en la prensa la indignación de los libreros de la Feria del Libro de Madrid con Amazon, y los calificativos que le dedicaban (verdugo sin ir más lejos), no he podido evitar hacer un par de reflexiones sobre este espinoso tema que me gustaría compartir. No les falta razón al expresar sus temores y la situación actual no creo que sea la ideal para nadie  La llegada de Amazon con su política de precios y la ausencia de barreras para publicar, ha provocado una revolución en el sector...

Hace tiempo que debía haber actualizado el blog, pero entre resfriados, virus varios y cumplir con mis obligaciones me ha sido imposible escribir nada, ni siquiera leer, y eso ya son palabras mayores. Pero eso ha permitido que se cumpla una fecha importante o al menos de esas típicas que siempre se celebran, y es que esta semana he cumplido 100 días con «El final del ave Fénix» en el TOP100 de Amazon y es un momento tan bueno como cualquier otro para hacer balance. Hace un año tenía una novela...

Como adelanté en mi crónica anterior, voy a intentar resumir los temas que se trataron en la mesa redonda en la que participamos Antonia Corrales, Bruno Nievas, Esteban Navarro, Ignacio Carrión y yo misma, invitados por Amazon y moderados por Ismael Nafría. Amazon puede que suba la grabación, pero mientras tanto, aquí va un resumen.           Empezamos por contar cada uno nuestra experiencia previa a la llegada a KDP (Kindle Direct Publishing). La mía es sabida, está aquí en el blog («Una nueva Amazona», «Mi experiencia en Amazon»...