Por más presentaciones que haga, siempre me tiembla el pulso. El día de autos el aire entra con más dificultad en mis pulmones y la inseguridad me persigue. Por evitarme esos nervios y el lío que conlleva organizarla, pensé en no hacer ningún acto con Breverías. Los relatos suelen tener una acogida menor que la novela, y quien me sigue ya conocía algunos de los que se incluyen, como me cansé de explicar en las redes sociales y en la propia solapa del libro ―hay a quien le ha parecido...

Como comenté a finales de julio, estoy a la espera de una noticia de la que no quiero dar detalles hasta que se concrete. Tiene que ver con la trilogía, claro. La saga de los Lamarc sigue dándome alegrías ―o eso espero, que todavía no es definitivo―. Con esta saga han pasado cosas extrañísimas, algunas casi milagrosas, que la han mantenido a la venta más de diez años. Algo infrecuente para una autora como yo, poco conocida. Me encantaría tenerlo claro ya, pero, mientras se concreta su futuro próximo, en septiembre...

Durante el último mes apenas he entrado en redes sociales porque, en mi mejor versión de Juan Palomo, me he dedicado a preparar unas ediciones muy especiales de las tres novelas que componen la saga de Los Lamarc. Como los que seguís mis andanzas ya sabéis, las novelas se publicaron con distintas editoriales a lo largo de estos años pasados, con aventuras dignas de un thriller que ya he contado por aquí, y terminé contrato en marzo ―salvo para Yo que tanto te quiero en los mercados no españoles que sigue...

Por estas fechas, hace más o menos un año, andaba yo muy nerviosa y emocionada. Por fin la última entrega de una saga familiar que había comenzado a escribir en 2006 vería la luz, llegaría a los lectores que con tanta insistencia ―¿verdad, Toñi?― me habían preguntado que para cuándo. Era una apuesta complicada, las condiciones para publicarla no eran las mejores, pero me decidí porque el respeto a los lectores está por encima de otras consideraciones. El vértigo de saber qué pensarían de esta última obra, de si el...

Hoy, como cada 15 de octubre, día de Santa Teresa, se hace público el fallo del Premio Planeta. Para mí es un día singular, una especie de cumpleaños. Recuerdo otro 15 de octubre, el de 2007, con una nitidez abrumadora. Pocos días antes, el diez de octubre creo recordar, me había enterado por la prensa (no te avisa nadie) de que era una de las diez finalistas a este premio. Nunca antes había escrito ficción, no tenía ni idea de cómo podía publicar aquellas páginas salidas de las tripas y...

Hace quince días que me propuse publicar la nueva entrada del blog pero la vida no me deja. Problemas que deberían estar resueltos desde hace cuatro años se alaaaargan sin fin y me quitan energía y tiempo. Pero acabarán pronto. Y los acontecimientos se amontonan y no veo el momento de contar todo lo que va pasando.Voy a tratar de resumir cómo van las cosas porque han pasado muchas y, por fortuna, buenas. Los que me siguen en la página de Facebook saben que ando enfrascada en una nueva novela....

Las cosas nunca salen como uno imagina. Cuando decidí publicar con CERSA «Yo que tanto te quiero» quedaban algunas opciones abiertas y, como la esperanza es lo último que se pierde, en algún rinconcito de mi cerebro latía esa luz verde del sueño por cumplir. Como en España esa era la mejor opción firmé contrato con CERSA y me olvidé del resto. Al menos mis lectores españoles ya tenían la novela en sus manos.Hace un par de semanas, mi agente literario ―Piluca Vega, de Página Tres―, me informaba, pletórica, de...

Cuando un autor publica una obra siente el mismo vértigo que un actor cuando se levanta el telón: no sabe si al terminar su actuación recibirá ovaciones, indiferencia o abucheos. En el caso de los libros el retorno no es inmediato, como en un cine o un teatro. La obra sale, los lectores la compran y la leen cuando les apetece. A veces inmediatamente, a veces pasan semanas, meses, años. Y cuando terminan la lectura son pocos los que llegan a compartir con el autor o dejar constancia pública de...

Por fin puedo sentarme a escribir, a pesar del día que es, pero es lo que tiene cocinar la víspera: que el mismo día de Nochebuena se encuentra un hueco. Ha sido una semana de vértigo. El 17, como anuncié, presenté Yo que tanto te quiero. Era una presentación diferente, por muchas razones: cambiaba de escenario, mi implicación en la publicación de este libro ha sido mucho mayor, por primera vez en tantos años contaba con el apoyo del editor en el acto, que se desplazó desde Madrid para acompañarme...

Esta nueva entrada se ha demorado porque quería poder dar noticias, información concreta, sobre algo muy importante para mí, y por fin puedo hacerlo: El 17 de diciembre presento Yo que tanto te quiero, el final de mi trilogía y desde ya puede comprarse en edición de papel en Amazon, Create Space o en mi web aunque a las librerías no llegará hasta la fecha de la presentación. Lucía, una niña de once años, comienza a narrar la historia de su familia tras compartir la última guerra de Elena Lamarc,...