Aunque nuevos nubarrones vienen a sustituir a los que han escampado, mi nueva novela avanza lenta pero segura. Constanza va tomando forma, decisiones, caminos. Vuelvo a mimetizarme en quien no soy y espero que pronto tome velocidad de crucero. La novela anterior está en el limbo de los mares editoriales y hasta octubre o noviembre no sabré nada. Pero mientras una y otra encuentran su camino, he decidido publicar la recopilación de todos (o casi todos) los relatos que he escrito. La familia crece, aunque en realidad es más una puesta de...

Cuánta vida hay aquí abajo, ajena a los turistas, al cambio climático, a las noticias horribles de cada día. Es otro mundo, sereno, lento, apacible, tan distinto al mío. Hacía años que no me acercaba a este lugar de la costa dónde de pequeña jugaba con mis padres. A Gabriel no le gusta, dice que esta zona está por civilizar. Temí que la colonización urbanita hubiera ahuyentado a los peces, pero el entorno es fascinante, limpio. Esta  luz extraña, como de país de cuento, me acaricia con una dulzura que...

Son las tres. Merak ha quedado con Zeta-Chi a las cinco, pero ya le tiembla hasta lo que no tiene. Lleva meses, puede que un año, retrasando el momento. Por miedo.Ha cumplido los diecisiete años, pero desde niño sabe que le gustan las chicas. No entiende qué ha fallado en su concepción, se supone que eso está controlado y su mal, abolido, pero teme ser el error estadístico de su lote. Nunca se lo ha confesado a sus madres aunque barrunta que lo saben:―Merak, mi vida ¿no quieres jugar con...

Parece que el blog esté muerto, y cierto es que su actividad es casi nula, pero no quería irme de vacaciones sin desear un feliz verano a todos los que me han seguido durante tanto tiempo. La imposibilidad de aceptar comentarios de los lectores me ha quitado mucho aliciente a la hora de ponerme a escribir ―no le veo mucho sentido a subir temas que no se sabe si alguien lee o que no pueden ser comentados por quien se pase―; y tampoco la vida, a pesar de mis buenos...

―Marcos, no podemos retrasarlo más. Mañana tiene que estar confeccionada la lista.Esa era la frase que no paraba de martillearle en la sien desde que saliera del despacho del director general. La lista. «Mandan huevos, ¿y por qué no la hace él?», se repetía irritado.Por mucho que él fuera el director de Recursos Humanos, en opinión de Marcos el impresentable de don Cirilo era el responsable de aquella situación. Y la crisis nacional, y la mundial, y el puto banco que no daba un duro… Las excusas de don Cirilo...